miércoles, mayo 19, 2010

El despegue.

Como era previsible, renuncié. Por tercera o cuarta vez, solo que ahora tengo la esperanza de que el doctor Pulido me haya tomado en serio y que se cierre toda posibilidad inmediata de seguir trabajando en trasplantes. Estoy cansada: me siento culpable por abandonar el barco, pero incapaz de seguir remando sola, porque no me basta el apoyo distante de los colegas que en este estrépito a veces me parecen focas haciendo escaramuza en un iceberg. En este desvarío me estoy congelando, y ya tengo tanta hambre que en vez de cariño por ellas por momentos me han dado ganas de darle un batazo a alguna en la cabeza –la que esté más cerca- y cocinarla, pero aquí tampoco hay ni fuego ni sartén y las dichosas focas han entendido mi propensión a la ira y han tomado prudente distancia. Hay un bello pingüino en la trifulca que como temeroso también pero conmovido, me ha dicho hoy y otras veces que me estoy enloqueciendo. Siento que la desesperanza me carcome, y que la mejor posición para intentar un cambio de mi propia vida no es atrapada en la Red, ni cazando focas, ni queriendo pingüinos.

Como no hay casi coordinadores y es difícil reemplazar a los que salimos, cada vez que salto al suicidio laboral alguien me agarra por los pies y me vuelve a subir al barco. Lo que de verdad agradezco, pero que no soluciona el problema, porque son muchas cosas las que me tienen harta de este pequeño mundo que casi no existe afuera de sí mismo.

Lo que más me molesta es la estructura de pagos con la que se armó todo este enredo. Es desastroso seguir en el esquema en que se paga y cobra un costo distinto de “gestión operativa” según el componente rescatado. El único banco que paga por córnea en Bogotá –hay grupos que no lo hacen- da 100.000 pesos por cada una de las que tengan una buena calidad para implantarse. El banco de huesos pagaba hasta el año anterior más o menos 300.000 pesos por donante, pero en vista de la escasez de rescates de este componente, decidieron aumentar el rubro a un millón de pesos. Y por la “gestión operativa” de las válvulas cardíacas se reciben 450.000. Con los órganos la cosa es similar pero son más caros: el riñón está por los 700.000, el hígado por el doble y el corazón –perdón, la gestión operativa de la donación del corazón- también es remunerada por más o menos un millón cuatrocientos mil pesos.

Todo este desorden, disparatado e insólito a mi juicio, parece ser tomado como una situación normal por los miembros de la Red. Llevo ya varios meses quejándome al respecto. Cuando se entra a la Red, en un principio se ve como algo normal, porque éstos esquemas de pago son conocidos por la Coordinación Nacional en el Instituto Nacional de Salud, y por las coordinaciones regionales, al punto que son las tarifas que dan base a los convenios vigentes a la fecha entre las instituciones trasplantadoras, los bancos de tejidos y los diferentes coordinadores de trasplante, incluida Fundonar, una institución que utiliza este esquema de cobro para sostener la labor de los médicos que la conforman.

El problema más grave de la Red de trasplantes, a mi modo de ver las cosas, es ése tarifario espantoso que le quita legitimidad y la convierte en una feria. Hay disparidad en los pagos, ambiciones, pasiones, intrigas y envidias de telenovela, porque no se puede formar un equipo en esas condiciones en las que todos somos rivales y la supervivencia del más fuerte se impone sobre los preceptos elementales del colegaje. El premio por órgano divide, desmoraliza cuando no se puede obtener y envenena cuando va más allá de la satisfacción esencial –y grande- de ayudar a salvar la vida de otra persona. Es uno de esos conceptos que en un momento de la historia parecen razonables pero son, a la larga, indefendibles, como la esclavitud, la discriminación racial y el reintegro del Bolillo como técnico de la Selección Nacional de Fútbol.

Como yo también integraba la Red hasta ahora, me había abstenido de hacer comentarios públicos al respecto y con la esperanza de un cambio generado desde adentro que no afectara a los donantes, me dediqué a fastidiar a los cirujanos y a los demás coordinadores con esta observación reiterada, que no tuvo respaldo franco, pero tampoco fue rebatida por nadie. Incluso cuando les envié un cuento burlándome de la situación, la respuesta rotundamente silenciosa me hizo dudar seriamente de mi ya cuestionada cordura, porque comencé a sospechar que hay una razón para este despropósito y que todos conocen esa razón menos yo. Sin embargo, lo que he escuchado muchas veces como justificación de este sistema es que “hay que estimular a los coordinadores”, y que lo que se paga no es el órgano sino “el trabajo para obtenerlo, que se llama gestión operativa de la donación”. Pero la tasa de donación ha descendido y los coordinadores terminamos huyendo de este odioso campo de batalla (no soy la primera ni la única que sale despavorida). Algo tiene que ver, mucho por lo menos en el caso mío, con los esquemas perversos de pago que se parecen más a la comercialización de autopartes que a la remuneración de un acto médico.

Otro día monto el cuentito que les envié a los miembros de la Red hace más o menos un año. A ver si alguien me da trabajo por mamar gallo ahora que estoy desempleada -hay gente que vive muy bien de mamar gallo-, o asilo en un retiro psiquiátrico, si a la larga ratifico que lo necesito por un tiempo.

Primera reflexión

Primera reflexión

Durante la primera discusión en clase abordamos varios aspectos de la relación entre la educación y las TIC en el mundo contemporáneo. De todos los aportes y reflexiones, lo que me parece más relevante es que para ampliar las condiciones de acceso a la educación a nivel global, las TIC ya no son una mera oportunidad sino el camino por el que inevitablemente transitan todas las estrategias y políticas de desarrollo. Para sustentar esta idea utilizaré tres argumentos, apoyados en las lecturas correspondientes a esta segunda semana de trabajo.

En primer lugar, al estimular el uso de nuevas tecnologías, las políticas de desarrollo económico están potenciando directamente la educación mediada por TIC. Las comunicaciones son parte estratégica del modelo económico internacional porque hacen posibles las negociaciones del mercado. Dada la eficiencia de las TIC para agilizar los procesos comunicativos, las competencias laborales asociadas con uso y apropiación de nuevas tecnologías obligan a una formación cada vez más fuerte y actualizada de los profesionales, que les garantice la consecución de empleo: este se convierte en un valor agregado de la educación virtual, que puede ser eficiente en términos económicos al aumentar la cobertura, ser adaptable a los tiempos y brindar educación de mayor calidad y diversidad, aún en áreas de difícil acceso (Haddad, 2007).

En segundo lugar, el énfasis de muchos programas de asistencia y cooperación a poblaciones vulnerables implica la toma de decisiones de calidad a distancia, en aspectos tan diversos como telemedicina, manejo de emergencias y desastres, proyectos de ingeniería, arquitectura e investigación entre otros. El impulso de la conectividad en condiciones adversas potencia el desarrollo de soluciones permanentes, que a mediano plazo pueden quedarse en la comunidad y facilitar los procesos educativos a distancia. Las experiencias son múltiples y han demostrado que cualquier elemento de conectividad puede ser utilizado creativamente con estos fines, tanto en el caso de la radio como en el de la televisión, los proyectos multimedia y el internet. Como lo demuestra Haddad, el crecimiento en el acceso para todos los casos es exponencial y representa una oportunidad para la educación propiciada por dinámicas sociales muy diversas.

Por último, hay que recordar que la educación en sí misma potencia el bienestar de las personas. En palabras de Haddad, (2007) tanto los tomadores de decisiones como la población en general reconocen al unísono que la educación es crucial para el desarrollo económico. A su vez, la educación misma se ha trasformado: la posibilidad de acceder a toda clase de información, así como las herramientas para capacitarse a través de nuevas tecnologías plantean un cambio de paradigma en la relación entre el docente y el dicente, que ya permea nuestras aulas y la manera en que nos relacionamos como seres humanos. Hemos entendido que desde siempre la educación y la comunicación humanas han estado estrechamente vinculadas a través de las tecnologías (Brunner, 2003), y que lo que sucede es que hoy los intercambios son mediados por herramientas cada vez más veloces. Ahora la sabiduría es un abanico de posibilidades no exclusivas, que se despliegan al reconocer a los demás individuos como puentes poderosos hacia la información. Es la paradoja cotidiana entre un abuelo profesor y su pequeño nieto, con una tableta conectada a Internet: ya no es tan claro quién le cuenta el cuento a quién, ¿no creen?.

Asumiendo estas realidades como parte de mi labor docente, algunas de las preguntas motivadoras para este semestre son: ¿cómo quiero asumir las nuevas condiciones que me plantean las TIC para el desarrollo de actividades pedagógicas en el área de la salud? ¿Qué riesgos debo tener en cuenta al proponer un ambiente de aprendizaje apoyado con nuevas tecnologías? ¿Cómo puedo vincularme o crear redes docentes para el constante intercambio de experiencias con TIC? y ¿Cómo se financian estos ambientes de aprendizaje? ¿Qué costos pueden llegar a tener?

Nos vemos mañana en clase.

Referencias

Brunner, J. J., & Tedesco, J. C. (2003). La educación al encuentro de las nuevas tecnologías. Las nuevas tecnologías y el futuro de la educación. IIPE, UNESCO. Buenos Aires: Septiembre Grupo Editor. Página 17. Consultado el 5 -8-14 en: https://sicuaplus.uniandes.edu.co/webapps/portal/frameset.jsp?tab_tab_group_id=_2_1&url=%2Fwebapps%2Fblackboard%2Fexecute%2Flauncher%3Ftype%3DCourse%26id%3D_46661_1%26url%3D

Haddad, W. D (2007). ICTs for Education. A Reference Handbook. Parte 2, Capítulo 5. Consultado el 5 -8-14 en: https://sicuaplus.uniandes.edu.co/webapps/portal/frameset.jsp?tab_tab_group_id=_2_1&url=%2Fwebapps%2Fblackboard%2Fexecute%2Flauncher%3Ftype%3DCourse%26id%3D_46661_1%26url%3D