miércoles, agosto 27, 2014

Algunos videos producidos por estudiantes del PIERDUB y otros sobre donación...

Para ambientar y motivar:

https://www.youtube.com/watch?v=d34isJpu-50

https://www.youtube.com/watch?v=5XeCjpV-W4s

https://www.youtube.com/watch?v=mvRqryr6_x8
https://www.youtube.com/watch?v=mUKY0v9kpZw
https://www.youtube.com/watch?v=1EHPuMuywbw
https://www.youtube.com/watch?v=Fsuw6QieshU
https://www.youtube.com/watch?v=9RcjjoJpwcc
https://www.youtube.com/watch?v=xbB689T_UH4

martes, agosto 19, 2014

Tercera reflexión

Plan de análisis:

Considerando los apuntes de clase y las reflexiones de la segunda entrega para este curso, creo que resultará útil para mi el planteamiento de tres preguntas concretas para elaborar el plan de análisis. Las presento a continuación:

¿Qué características tienen los estudiantes del curso?

Estudiantes de la Universidad de Los Andes, de quinto semestre de medicina en adelante, con conceptos y conocimientos básicos sobre anatomía, neuroanatomía, fisiología e inmunología. Debemos considerar con mayor detalle en qué componentes del plan curricular de la carrera de medicina podrían estar insertos los temas de donación de sangre, órganos y tejidos que hacen parte de este curso.  Los estudiantes pueden estar interesados en cualquier área de especialización de la medicina: se considera que el curso será de especial valor para personas inclinadas por temas del cuidado crítico en adultos y niños, cirugía, salud pública o salud mental. Un tema importante aquí es establecer los conocimientos y actitudes que tienen los estudiante de medicina (y quizá la comunidad en general de la Universidad de Los Andes), para diseñar los ambientes de aprendizaje y delimitar mejor los contenidos del curso. La elaboración de un diagnóstico inicial puede incluir una encuesta CAP, encuesta en línea, o el desarrollo inicial por parte de los estudiantes de un texto argumentativo, sobre alguno de los aspectos problemáticos de la donación humana.

¿Qué queremos que los estudiantes aprendan?

Deben ser capaces de diseñar y liderar estrategias de promoción de la donación de sangre, órganos o tejidos al interior de la comunidad en la que se desempeñen, ya sea académica, hospitalaria o de usuarios del sistema de salud.

Para eso, creo que un médico necesita:

  • Conocer la utilidad investigativa, clínica y académica de los componentes anatómicos procedentes de donantes humanos y los fundamentos de su utilización en diferentes escenarios de la medicina actual.
  • Conocer aspectos básicos de la normatividad vigente en el mundo y en Colombia sobre donación de componentes anatómicos humanos, así como los problemas que enfrentan los diferentes sistemas de donación en el mundo.
  • Argumentar una posición personal frente a la donación humana, con base en la legislación vigente y la evidencia científica disponible.
  • Detectar y notificar adecuadamente un potencial donante cadavérico.
  • Brindar información a la comunidad y a sus pacientes sobre las posibilidades y riesgos de ser donante vivo: en especial donante de sangre, médula ósea y riñón.
  • Diagnosticar adecuadamente la muerte encefálica y manejar las complicaciones que pueden presentarse en el mantenimiento hemodinámico del potencial donante de órganos.
  • Comunicar la mala noticia de la muerte a los allegados de la persona fallecida.
  • Reconocer el funcionamiento de la Red Nacional de Donación y Trasplantes y de los bancos de sangre y de tejidos a nivel nacional.
  • Comprender los fundamentos de los mecanismos de asignación y distribución de los componentes anatómicos humanos.
  • Analizar y discutir con argumentos sólidos los diferentes problemas éticos que existen alrededor de la donación de componentes anatómicos humanos, la muerte encefálica, la transfusión y los trasplantes, para contribuir significativamente al desarrollo de las políticas públicas en donación humana durante su desempeño ciudadano y como profesional de la salud.

Además, las habilidades argumentativas orales y escritas son muy importantes para un médico. En la historia clínica existe un pequeño texto argumentativo llamado análisis, con el que se justifica el diagnóstico y se plantea la conducta a seguir más conveniente. Se trata de un elemento central en la práctica médica, entre otras cosas porque allí se concentra la capacidad de justificar la conducta que el médico sigue, para cada uno de los casos que atiende.

¿Con qué recursos contamos?

Para la realización de cada versión del curso tendremos un semestre académico. Es posible que a partir de quinto semestre los estudiantes ya estén en actividades clínicas que les dificulten asistir a reuniones semanales. Por eso podemos hacer pocas reuniones presenciales, aprovechando estos espacios para la realización de talleres prácticos, en una modalidad de clase invertidaEstos estudiantes tienen acceso a la plataforma Sicuaplus, que puede ser aprovechada para el desarrollo de los contenidos magistrales (conferencias de expertos en videos interactivos y discusión a través de foros de las lecturas propuestas, por ejemplo). Otro recurso disponible es que puede ser un curso E, es decir con componente de escritura, para potenciar las habilidades de escritura al mismo tiempo que se reflexiona sobre los diferentes aspectos de la donación humana. Además, por tocar temas éticos difíciles, también podría tratarse de un curso Épsilon. También contamos con el respaldo del profesor Luis Jorge Hernández, del departamento de Salud Pública; con la asesoría y el interés docente de la doctora Paula Rey, quien es experta en los temas de promoción de la donación de sangre del Banco Distrital, y con el convenio docente asistencial que tiene la Facultad de Medicina con la Fundación Santa Fe, que es una de las instituciones trasplantadoras más importantes del país.

Realmente me emociona contar con un equipo sólido que me está ayudando a aterrizar las ideas para hacer posible este proyecto. Nos vemos mañana en clase.

martes, agosto 12, 2014

Segunda reflexión.


¿Qué aspectos deben considerarse en un proceso de diseño instruccional?

El proceso de diseño instruccional es una metodología en la cual el equipo docente toma decisiones para el desarrollo de su curso de manera sistemática, creativa, activa e interactiva (Gustafson & Branch, 2002), desde antes de comenzarlo y con posibilidades de modificarlo a lo largo de todo el programa. El diseño instruccional incluye cinco componentes bien definidos, aunque no necesariamente secuenciales: análisis, diseño, desarrollo, implementación  y evaluación, que en conjunto se conocen como ADDIE, por su sigla en inglés y en español. Aunque hay varios aspectos que deben considerarse durante el diseño instruccional, podemos hablar de tres grandes características de las que se desprenden las demás consideraciones: el tipo de estudiantes, los propósitos del curso y los recursos disponibles.

El primer aspecto a considerar es el tipo de estudiantes con que contará el curso. Esto es esencial, porque para alcanzar los objetivos pedagógicos con el estudiante nunca partimos de cero. Cada persona tiene características que pueden potenciar su aprendizaje y que la hacen única: aun cuando en las instituciones educativas los grupos de aprendizaje tienden a ser homogéneos (en aspectos como la edad o los niveles educativo y socioeconómico), otras características como el estilo de aprendizaje, las expectativas alrededor del curso y los conocimientos previos sobre el tema de la clase varían considerablemente de una persona a otra. Para conocer el tipo de estudiantes, una valoración lo más individualizada posible resultaría ideal, dado que con base en esta información se pueden implementar las estrategias pedagógicas más convenientes: la metodología se presta bien a enfoques muy diversos y a la combinación de los mismos (The Herridge Group, 2004). También es importante evaluar la existencia de condiciones emocionales o físicas especiales, debido a las cuales no sería conveniente la utilización de alguno de los recursos disponibles: por ejemplo, la discapacidad motora de un estudiante puede modificar el tipo de desplazamientos que deben llevarse a cabo y el salón a utilizar durante el curso (Modelo ADDIE).

Un segundo aspecto a tener en cuenta son los propósitos del curso. Esto incluye el problema a resolver, las competencias que se desea potenciar en el estudiante y los conocimientos que éste debe adquirir o fortalecer una vez finalizado el programa. Para evaluar el curso, desde el principio es necesario concretar objetivos de aprendizaje útiles, flexibles (The Herridge Group, 2004) y medibles, que sirvan como indicadores concretos del progreso obtenido, tanto para los estudiantes como para los docentes. En el diseño instruccional, estos objetivos de aprendizaje deben orientarse hacia la capacidad de demostrar en la práctica el conocimiento adquirido (Gustafson & Branch, 2002), más allá de la memorización de contenidos. Cuando se diseñan bien los objetivos de aprendizaje, se obtienen las herramientas necesarias para analizar el progreso y el resultado final del curso, con coherencia y rigor.

Por último, pero no menos importantes, se deben considerar los recursos con los que cuenta el equipo docente para el desarrollo de su plan de trabajo. El tiempo, los materiales, la disponibilidad de tecnologías de información, la posibilidad de hacer desplazamientos, la organización de los espacios físicos, etcétera. Un recurso muy valioso es la conformación misma del grupo: la interacción entre los estudiantes potencia el aprendizaje, ya que se trata de un proceso social en el que la posibilidad de compartir experiencias y puntos de vista es motivante y enriquecedora para todos los participantes, incluyendo al docente mismo. De hecho, una cualidad que identifica al diseño instruccional es el trabajo en equipo.

Considerando estos tres grandes aspectos, los docentes podrán implementar la metodología ADDIE para el diseño de su curso, ya que les será más fácil elaborar un plan de trabajo específico, orientado hacia las necesidades identificadas, con metas definidas y que puede ser evaluado y mejorado continuamente. El diseño de ambientes de aprendizaje apoyados con tecnologías también debe considerar todos estos factores para obtener resultados satisfactorios: encuentro oportunidades valiosas en esta metodología para responder a los retos de la educación sobre los que hablamos el martes pasado en clase, dado que la metodología tiene una orientación práctica, participativa y flexible. Su desarrollo puede ayudarnos a potenciar el pensamiento crítico, al tiempo que fortalece las habilidades personales y prácticas de todos los participantes en el curso.

Referencias

Gustafson, K. L., & Branch, R. M. (2002). What is instructional design. Trends and issues in instructional design and technology. Consultado el 12-08-14 en: https://sicuaplus.uniandes.edu.co/webapps/portal/frameset.jsp?tab_tab_group_id=_2_1&url=%2Fwebapps%2Fblackboard%2Fexecute%2Flauncher%3Ftype%3DCourse%26id%3D_46661_1%26url%3D


·    The Herridge Group (2004). The use of traditional Instructional Systems Design Models for eLearning. Consultado el 12-08-14 en: https://sicuaplus.uniandes.edu.co/webapps/portal/frameset.jsp?tab_tab_group_id=_2_1&url=%2Fwebapps%2Fblackboard%2Fexecute%2Flauncher%3Ftype%3DCourse%26id%3D_46661_1%26url%3D

martes, agosto 05, 2014

Primera reflexión

Durante la primera discusión en clase abordamos varios aspectos de la relación entre la educación y las TIC en el mundo contemporáneo. De todos los aportes y reflexiones, lo que me parece más relevante es que para ampliar las condiciones de acceso a la educación a nivel global,  las TIC ya no son una mera oportunidad sino el camino por el que inevitablemente transitan todas las estrategias y políticas de desarrollo. Para sustentar esta idea utilizaré tres  argumentos, apoyados en las lecturas correspondientes a esta segunda semana de trabajo.

En primer lugar, al estimular el uso de nuevas tecnologías, las políticas de desarrollo económico están potenciando directamente la educación mediada por TIC. Las comunicaciones son parte estratégica del modelo económico internacional porque hacen posibles las negociaciones del mercado. Dada la eficiencia de las TIC para agilizar los procesos comunicativos, las competencias laborales asociadas con uso y apropiación de nuevas tecnologías obligan a una formación cada vez más fuerte y actualizada de los profesionales, que les garantice la consecución de empleo: este se convierte en un valor agregado de la educación virtual, que puede ser eficiente en términos económicos al aumentar la cobertura, ser adaptable a los tiempos y brindar educación de mayor calidad y diversidad, aún en áreas de difícil acceso (Haddad, 2007).

En segundo lugar, el énfasis de muchos programas de asistencia y cooperación a poblaciones vulnerables implica la toma de decisiones de calidad a distancia, en aspectos tan diversos como telemedicina, manejo de emergencias y desastres, proyectos de ingeniería, arquitectura e investigación  entre otros. El impulso de la conectividad en condiciones adversas potencia el desarrollo de soluciones permanentes, que a mediano plazo pueden quedarse en la comunidad y facilitar los procesos educativos a distancia. Las experiencias son múltiples y han demostrado que cualquier elemento de conectividad puede ser utilizado creativamente con estos fines, tanto en el caso de la radio como en el de la televisión, los proyectos multimedia y el internet. Como lo demuestra Haddad, el crecimiento en el acceso para todos los casos es exponencial y representa una oportunidad para la educación propiciada por dinámicas sociales muy diversas.

Por último, hay que recordar que la educación en sí misma potencia el bienestar de las personas. En palabras de Haddad, (2007) tanto los tomadores de decisiones como la población en general reconocen al unísono que la educación es crucial para el desarrollo económico.  A su vez, la educación misma se ha trasformado: la posibilidad de acceder a toda clase de información, así como las herramientas para capacitarse a través de nuevas tecnologías plantean un cambio de paradigma en la relación entre el docente y el dicente, que ya permea nuestras aulas y la manera en que nos relacionamos como seres humanos. Hemos entendido que desde siempre la educación y la comunicación humanas han estado estrechamente vinculadas a través de las tecnologías (Brunner, 2003), y que lo que sucede es que hoy los intercambios son mediados por herramientas cada vez más veloces. Ahora la sabiduría es un abanico de posibilidades no exclusivas, que se despliegan al reconocer a los demás individuos como puentes poderosos hacia la información. Es la paradoja cotidiana entre un abuelo profesor y su pequeño nieto, con una tableta conectada a Internet: ya no es tan claro quién le cuenta el cuento a quién, ¿no creen?.

Asumiendo estas realidades como parte de mi labor docente, algunas de las preguntas motivadoras para este semestre son: ¿cómo quiero asumir las nuevas condiciones que me plantean las TIC para el desarrollo de actividades pedagógicas en el área de la salud? ¿Qué riesgos debo tener en cuenta al proponer un ambiente de aprendizaje apoyado con nuevas tecnologías? ¿Cómo puedo vincularme o crear redes docentes para el constante intercambio de experiencias con TIC? y ¿Cómo se financian estos ambientes de aprendizaje? ¿Qué costos pueden llegar a tener?

Nos vemos mañana en clase.

Referencias

Brunner, J. J., & Tedesco, J. C. (2003). La educación al encuentro de las nuevas tecnologías. Las nuevas tecnologías y el futuro de la educación. IIPE, UNESCO. Buenos Aires: Septiembre Grupo Editor. Página 17. Consultado el 5 -8-14 en: https://sicuaplus.uniandes.edu.co/webapps/portal/frameset.jsp?tab_tab_group_id=_2_1&url=%2Fwebapps%2Fblackboard%2Fexecute%2Flauncher%3Ftype%3DCourse%26id%3D_46661_1%26url%3D





Primera reflexión

Primera reflexión

Durante la primera discusión en clase abordamos varios aspectos de la relación entre la educación y las TIC en el mundo contemporáneo. De todos los aportes y reflexiones, lo que me parece más relevante es que para ampliar las condiciones de acceso a la educación a nivel global, las TIC ya no son una mera oportunidad sino el camino por el que inevitablemente transitan todas las estrategias y políticas de desarrollo. Para sustentar esta idea utilizaré tres argumentos, apoyados en las lecturas correspondientes a esta segunda semana de trabajo.

En primer lugar, al estimular el uso de nuevas tecnologías, las políticas de desarrollo económico están potenciando directamente la educación mediada por TIC. Las comunicaciones son parte estratégica del modelo económico internacional porque hacen posibles las negociaciones del mercado. Dada la eficiencia de las TIC para agilizar los procesos comunicativos, las competencias laborales asociadas con uso y apropiación de nuevas tecnologías obligan a una formación cada vez más fuerte y actualizada de los profesionales, que les garantice la consecución de empleo: este se convierte en un valor agregado de la educación virtual, que puede ser eficiente en términos económicos al aumentar la cobertura, ser adaptable a los tiempos y brindar educación de mayor calidad y diversidad, aún en áreas de difícil acceso (Haddad, 2007).

En segundo lugar, el énfasis de muchos programas de asistencia y cooperación a poblaciones vulnerables implica la toma de decisiones de calidad a distancia, en aspectos tan diversos como telemedicina, manejo de emergencias y desastres, proyectos de ingeniería, arquitectura e investigación entre otros. El impulso de la conectividad en condiciones adversas potencia el desarrollo de soluciones permanentes, que a mediano plazo pueden quedarse en la comunidad y facilitar los procesos educativos a distancia. Las experiencias son múltiples y han demostrado que cualquier elemento de conectividad puede ser utilizado creativamente con estos fines, tanto en el caso de la radio como en el de la televisión, los proyectos multimedia y el internet. Como lo demuestra Haddad, el crecimiento en el acceso para todos los casos es exponencial y representa una oportunidad para la educación propiciada por dinámicas sociales muy diversas.

Por último, hay que recordar que la educación en sí misma potencia el bienestar de las personas. En palabras de Haddad, (2007) tanto los tomadores de decisiones como la población en general reconocen al unísono que la educación es crucial para el desarrollo económico. A su vez, la educación misma se ha trasformado: la posibilidad de acceder a toda clase de información, así como las herramientas para capacitarse a través de nuevas tecnologías plantean un cambio de paradigma en la relación entre el docente y el dicente, que ya permea nuestras aulas y la manera en que nos relacionamos como seres humanos. Hemos entendido que desde siempre la educación y la comunicación humanas han estado estrechamente vinculadas a través de las tecnologías (Brunner, 2003), y que lo que sucede es que hoy los intercambios son mediados por herramientas cada vez más veloces. Ahora la sabiduría es un abanico de posibilidades no exclusivas, que se despliegan al reconocer a los demás individuos como puentes poderosos hacia la información. Es la paradoja cotidiana entre un abuelo profesor y su pequeño nieto, con una tableta conectada a Internet: ya no es tan claro quién le cuenta el cuento a quién, ¿no creen?.

Asumiendo estas realidades como parte de mi labor docente, algunas de las preguntas motivadoras para este semestre son: ¿cómo quiero asumir las nuevas condiciones que me plantean las TIC para el desarrollo de actividades pedagógicas en el área de la salud? ¿Qué riesgos debo tener en cuenta al proponer un ambiente de aprendizaje apoyado con nuevas tecnologías? ¿Cómo puedo vincularme o crear redes docentes para el constante intercambio de experiencias con TIC? y ¿Cómo se financian estos ambientes de aprendizaje? ¿Qué costos pueden llegar a tener?

Nos vemos mañana en clase.

Referencias

Brunner, J. J., & Tedesco, J. C. (2003). La educación al encuentro de las nuevas tecnologías. Las nuevas tecnologías y el futuro de la educación. IIPE, UNESCO. Buenos Aires: Septiembre Grupo Editor. Página 17. Consultado el 5 -8-14 en: https://sicuaplus.uniandes.edu.co/webapps/portal/frameset.jsp?tab_tab_group_id=_2_1&url=%2Fwebapps%2Fblackboard%2Fexecute%2Flauncher%3Ftype%3DCourse%26id%3D_46661_1%26url%3D

Haddad, W. D (2007). ICTs for Education. A Reference Handbook. Parte 2, Capítulo 5. Consultado el 5 -8-14 en: https://sicuaplus.uniandes.edu.co/webapps/portal/frameset.jsp?tab_tab_group_id=_2_1&url=%2Fwebapps%2Fblackboard%2Fexecute%2Flauncher%3Ftype%3DCourse%26id%3D_46661_1%26url%3D