Resulta que todo este tema del diseño instruccional lo obliga a uno a volver a sus comienzos una y otra vez, para plantearse nuevas metas y mejorar la labor como docente.
Este semestre aprendí muchas cosas: una de ellas es que la herramienta del portafolio me puede ayudar a hacer esa reflexión cada vez que lo necesite. También puede contribuir a mi sensación de logro, dado que en el portafolio debo conservar algunas evidencias de aprendizaje de mis estudiantes.
Estoy trabajando en tres diseños instruccionales en este momento: uno nuevo sobre anticoncepción y otro que requiere virtualización y que ya se venía desarrollando presencial, sobre prácticas exitosas en salud sexual y reproductiva. El tercero es el desarrollo e implementación de mi Eslabón, para el también que debo revisar la fase de evaluación.
Creo que es muy interesante haber retomado los elementos del curso y poder trabajar desde el principio con mi nuevo equipo. Hay un profesional de e- learning, una mujer que me parece muy talentosa trabajadora social y yo. Somos pocos, pero tenemos ganas y hemos ido avanzando para conocernos y acoplarnos, utilizando el Modelo ADDIE.
Este fin de año quisiera tener más tiempo para revisar mis proyectos y consolidar los avances obtenidos. Por el momento estoy pensando en esto:
1. ¿Cuál ha sido mi enfoque pedagógico hasta el momento?
Aunque utilizaba mucho la clase magistral, creo que el enfoque ha sido constructivista, en cuanto a lo que esperaba lograr en mis estudiantes como aprendizaje. El problema es que no sabia que era tan importante evaluar en profundidad ese aprendizaje. Ahora creo que obtener esas evidencias formativas y sumativas no riñe con el valor individual de lo aprendido, si bien complejiza mi trabajo y lo hace más exigente para mi.
2. ¿Qué aspectos de mi experiencia docente creo que podría mejorar ahora?
Ahora creo que tengo más herramientas para diseñar, con ese enfoque claramente constructivista, actividades más enriquecidas. Además del aprendizaje colaborativo que es mi reto más apasionante, quiero explorar los aprendizajes basado en casos y basado en problemas que me parecen estrategias muy adecuadas para desarrollar capacitación en salud.
3. ¿Cuáles han sido mis experiencias exitosas y por qué considero que lo fueron?
Antes consideraba que el Internado era una experiencia muy exitosa, pero ahora sencillamente no lo sé. Quisiera tener más elementos de juicio para considerar que soy algo más que una instructora experta y simpática. Un asunto crucial para un buen docente es saber que el estudiante pudo utilizar lo aprendido en su vida real. Eso me inquieta ahora muchísimo: me interesa obtener esas evidencias, mucho más que el concepto de mis alumnos sobre mi. Asumo que esto es madurar y que tiene que ver con mi aprendizaje. Esperemos que sea capaz de lograr este nuevo reto.
4. ¿Qué evidencias de aprendizaje tengo de mis estudiantes alrededor de esas experiencias?
Por lo pronto, la satisfacción que puedo alimentar es que los estudiantes del Internado me llamaban con alguna frecuencia para notificar potenciales donantes que estaban a su cargo o que habían ayudado a estabilizar, pero como les sugería que usaran directamente los números de la Red le perdí la pista a esa evidencia. Las evaluaciones finales escritas del primer grupo si me permiten ver procesos reflexivos mejor estructurados sobre su rol como médicas y médicos, respecto a la percepción inicial que me dejó la entrevista de ingreso con cada uno de ellos.
Reflexionar toma tiempo, pero de vez en cuando ayuda mucho a retomar el rumbo.