Meta reflexión.
Este curso de Ambientes de aprendizaje apoyados con TIC ha sido retador, arduo y más útil de lo que hubiera imaginado. Creo que mi principal conclusión hasta el momento es que los ambientes de aprendizaje pueden prescindir de una aplicación exhaustiva de las herramientas tecnológicas virtuales, pero siempre dependen de que haya un docente a cargo.
Esto es muy importante, aunque suene simple, porque yo venía de la idea poco elaborada de que se podían montar contenidos autosuficientes. Esta conclusión se deriva principalmente de que he comprendido la importancia de establecer el propósito educativo y los objetivos pedagógicos, considerando el contexto en el que se desarrollará el ambiente de aprendizaje. Las TIC son herramientas para la docencia, útiles y exigentes al mismo tiempo, pero no reemplazan al docente. Es el docente quien puede hacer acuerdos respecto a lo que se quiere alcanzar dentro del ambiente de aprendizaje, teniendo en cuenta a las personas con las que va a trabajar.
Cuando se utiliza la metodología ADDIE, el equipo es un valor agregado muy especial. Nos pone en diálogo franco con nuestros propios prejuicios, nos abre posibilidades nuevas y al mismo tiempo, nos hace sentir que verdaderamente podemos hacer aportes útiles, aunque no sepamos todas las respuestas. Mi experiencia ha sido, al mismo tiempo tensa y maravillosa. Tensa porque con el plazo tan corto para realizar la fase de análisis, el trabajo era demandante y la idea demasiado amplia como para desarrollarla tranquilamente. Creía saber lo suficiente sobre el tema de donación, pero he aprendido que los enfoques de quien se aproxima por primera vez hacen que uno también encuentre ángulos del tema en los que no había profundizado demasiado. Es decir, el conocimiento que uno ha construido solo servirá para proporcionar algunos de los andamios con los que sus alumnos construyen su propio aprendizaje.
Me preguntaba al principio si debía casarme con una teoría pedagógica en particular. He entendido que no hay teorías pedagógicas inadecuadas, sino que la selección del método pasa por muchos condicionantes, que determinarán la que sea de más utilidad en ese caso y que por eso hay que conocerlas mejor. En ese sentido, hasta ahora me he encontrado más identificada con la teoría constructivista que revisamos en clase. También he entendido que el conductismo, el conectivismo y el cognitivismo hacen aportes válidos y que no se puede encasillar a ningún docente dentro de alguna de estas teorías, porque de un modo u otro, queramos o no, todos estamos en un diálogo permanente con todas ellas en diferentes grados, según nuestro estilo de aprendizaje y el de nuestros alumnos. Esta claridad es muy valiosa, porque tenía referencias negativas del conductismo que hacían que deseara estar en desacuerdo con él, aunque no lo entendía muy bien. Evidentemente me falta mucho por aprender, pero me parece reveladora esta reconciliación con una teoría que a pesar de estar estigmatizada parece que tiene muchas aplicaciones prácticas, y muy útiles cuando vamos a diseñar y a desarrollar nuestro ambiente de aprendizaje.
Hasta la presente, el curso me ha permitido “analizar críticamente la relación entre Educación y TIC desde diferentes contextos y experiencias” (Osorio, 2014), a partir de los blogs de los demás grupos y mi experiencia en particular. Leer y analizar al grupo 2 me permitió ver cosas que no hicimos nosotras durante nuestra fase de análisis, tanto por lo que ellos sí lograron como por lo que quizá nos faltó hacer a todos. Además me proporcionó satisfacción entender que un método consciente y coherente durante el análisis del ambiente de aprendizaje puede acelerar el proceso total y darle mayor calidad. La percepción del rol que uno tiene como docente es una pieza muy importante, que antes de este curso me parecía obvia, pero que ahora se me presenta como algo más complejo, pero por ello mismo verdaderamente útil. Es como si hubiera atribuido valor pedagógico a cualquier contenido virtual, porque en el fondo el valor del docente que había asumido hasta ahora, era el de un simple emisor de contenidos.
Y no es así. El docente es un permanente aprendiz que también va construyendo durante el camino con sus alumnos. Ellos y ellas le proporcionan visiones nuevas sobre lo que tiene y lo que necesita saber. Por eso, la fase de análisis es importante para lograr el objetivo de responder “a necesidades educativas reales y a las características de los destinatarios” (Osorio, 2014), pero también para aportar más valor al aprendizaje del propio docente durante cada curso. Los ambientes de aprendizaje siempre se crean de manera intencional, en tanto son producto de la comunicación humana y del sentido de cooperación social, pero no siempre resultan adecuados para lo que se propone el estudiante, sobre todo si éste no ha sido considerado como un actor de su proceso de aprendizaje en vez de un simple receptor de información.
Otra cosa que me parece importante y que hasta ahora me resulta clara, es que el componente emocional que brinda el docente es una parte importante del ambiente de aprendizaje, que ninguna TIC puede reemplazar. Ahí detecté uno de los riesgos que debo tener en cuenta al proponer un ambiente de aprendizaje apoyado con nuevas tecnologías. Los elementos teóricos sobre los que estoy sensibilizada dentro de mi área de experticia pueden influir en el diseño de mi ambiente de aprendizaje, si no hago una fase de análisis juicioso de las necesidades de mis estudiantes. Pero mi emoción también puede servir como un motor para seleccionar el tipo de ambiente de aprendizaje que yo misma estoy interesada en impulsar, porque además de lo que necesitan mis alumnos, se trata de lo que quiero hacer como profesional. Por eso el balance que entrega el equipo de diseño instruccional es muy valioso. Me permite reconocer desde muy temprano mis puntos débiles y fuertes, las cosas que me apasionan frente a la realidad de las personas a las que quiero acompañar en sus procesos individuales de aprendizaje. Esto va a facilitar la fase de diseño en lo personal, sobre todo en lo que tiene que ver con los diferentes tipos de aprendices que hay en un curso, porque enriquecerá el diálogo con cada estudiante a partir del reconocimiento de mi propia individualidad como docente.
El producto de esta fase de análisis, que aunque no ha concluido constituye mi evidencia de aprendizaje más tangible, es algo que no habría imaginado para un proyecto con el que he estado soñando por muchos años. Cuando se realiza un análisis consciente de las necesidades educativas en un contexto concreto, uno puede encontrar que los temas que parecían pequeños son enormes. Además, he encontrado posibilidades más realistas de llevar a la práctica estas ideas, transformándolas en un ambiente de aprendizaje que considere el contexto en el que pueden ser desarrolladas.
Ahora me pregunto, ¿Será que la metodología ADDIE es la única con la que me puedo sentir cómoda? ¿Hasta dónde debo llegar para ser una diseñadora instruccional autónoma y realmente buena? ¿Qué docentes de mi entorno diseñan conscientemente sus ambientes de aprendizaje? ¿Y ahora cómo vamos a usar las TIC en la fase de diseño que está por comenzar? Para responder a mis preguntas nuevas y pendientes, seguiré observando con atención mi propio proceso y el de mis compañeros de clase, leeré más sobre estos asuntos y conversaré con otros docentes para intercambiar experiencias y ampliar mi panorama. Utilizaré la metodología ADDIE en mi trabajo como coordinadora de capacitación, para el diseño de los ambientes virtuales de aprendizaje en salud sexual y reproductiva que tengo a cargo.
Hola Adriana:
ResponderBorrarAcabo de terminar de leer tu meta reflexión. Hay algunos comentarios que me han llamado poderosamente la atención. De paso, aprovecho y te agradezco porque la leer tu relfexión, relfexioné contigo lo cual viene siendo como mi primera meta, meta reflexión.
En primer lugar, el papel del docente es un tema con el cual me identifico plenamente contigo. Creo que, en el fondo, todos los docentes tenemos una incertidumbre constante sobre el futuro que nos espera. ¿Será posible que se diseñe un ambiente donde ya no seamos necesario? ¿Está la labor docente condenada a desaparecer ante los tiempos exponenciales de información en que vivimos? Al igual que te sucedió a ti, es reconfortante saber que muchos de los artículos que hemos leído aún señalan la actividad docente como elemento escencial del proceso educativo. Así que, todo parece indicar, que no seremos reemplazados tan facilmente.
En segundo lugar, me llamó mucho la atención la parte donde dices que creías saber de donación. Lo digo porque en nuestro propio proyecto, siendo yo el dueño del ambiente, también pasé por un momento en el que creí saber mucho sobre el tema. Uno de los grandes aprendizajes de este curso para mí, ha sido, sin duda, el redesubrir a los estudiantes. El poder ver a los estudiantes desde una perspectiva más objetiva, le permite al dueño del ambiente retroalimentar su práctica enormemente.
No pudo estar más de acuerdo con tu opnión sobre la visión el docente como un aprendiz que construye. Creo que este es uno de los puntos neurálgicos de la educación colombiana. No creo que sean muchos los educadores que estén dispuestos a ponerse 'al nivel' del estudiante para luchar hombro a hombro por su aprendizaje. Aún existe una visión del profesor como 'dueño del conocimiento' a quien hay que poner en un pedestal. Ese es uno de los aspectos en los que trato de trabajar a diario en mi práctia docente. Me gusta andar a la búsqueda de maneras más humanas y afectivas de enseñar. Recuerdo haber leído algunos artículos de Paulo Freire al respecto. De ellos tomé muchas ideas para poder implementar innovaciones pedagógicas en mi práctica docente que me permitan renovarme constantemente.
Me agradó mucho leer cuan satisfecha estás con lo que has aprendido hasta el momento. Indudablemente, de este curso saldrán muchas ideas e innovaciones que poco a poco espero que puedas hacer realidad.
Apreciado Mauricio: mil gracias por leer y comentar mi meta reflexión.
ResponderBorrarCreo que una cosa importante de la clase de Ambientes de Aprendizaje ha sido conocernos y compartir la experiencia humana. Mi experiencia es lenta, pero avanza.
Ayer en el Conecta-te al almuerzo hablaron de los portafolios de los docentes y es un concepto que ahora me interesa mucho, pero mira que no era claro para mí por qué este espacio en sí mismo es un portafolio y el valor que puede adquirir, sino hasta que tuve la oportunidad de pensar en esto debido a una actividad específica sobre los portafolios. Hoy para mi, esta parte de mi blog ha dejado de ser solamente un blog. Así de lentamente voy.
Por otra parte leyendo tu comentario reafirmo que un asunto importante que se imbrica en la reflexión de este semestre es nuestra propia satisfacción profesional al evaluar nuestros cursos sobre objetivos claros. De esa satisfacción profesional una buena parte se convierte en felicidad personal. Leyendo este fin de semana sobre aprendizaje colaborativo y hoy revisando el programa del curso otra vez, me doy cuenta de que es una parte clara de nuestro propósito y ahora, un poquito ya, de nuestro resultado como aprendices en diseño instruccional apoyado con TICs.
O sea que tenemos más motivos para ir -un poquito- más felices a la clase de esta tarde...