martes, junio 01, 2010

Un sueño ridículo

Me acosté anoche con el estómago lleno. Tuvo que ser por eso que soñé que me había muerto y que estaban operándome porque mi mamá, luego de llorarlo mucho y pensarlo poco, había donado mis órganos y mis tejidos.

Y luego de la vaina larga del rescate, que es en una sala de cirugía, yo veía a dónde habían ido a parar las partes de mi cuerpo. Lindo fue, porque el corazón le quedó perfecto a una señora ya mayorcita que se estaba despertando de nuevo al lado del hijo adulto, que la miraba como si ese manojito de arrugas que casi vio perdido ahora fuera un milagro. Y una córnea se la colocaron a una niña muy joven que pudo volver a leer. Y la otra se la dieron a un funcionario añoso, algo malo, con muchas cargas en el alma, cuya única alegría en años había sido ver nítido de nuevo. El hígado encajó algo pequeño en un colega grande que lo necesitaba con mucha urgencia, por eso me alegró que al cirujano le hubiera gustado a pesar de que casi no se lo lleva por haber comido yo tanto marrano y empujado tanta cervecita en la vida. La verdad es que sí, se veía un poco amarillo. Hasta los huesos sirvieron: para un montón de gente que sólo vi un momentico, porque ni podía contarlos. Y mi riñón derecho orinó muy juicioso apenas lo instalaron en su nuevo dueño. El otro no sirvió porque tenía un quiste enorme, y suspiré. Claro, nadie es perfecto.

Me cosieron muy bien y me rellenaron los defectos, así que quedé como durmiendo, tal cual. Luego vi cómo le pagaban a la doctora que habló con mi mamá y la cosa decía, más o menos, que millón doscientos mil por el corazón y que el mantenimiento del hígado valía lo mismo. Seiscientos mil el riñón que me sirvió, porque el otro hubo que descartarlo. Cien mil pesos por cada córnea buena, que fueron ambas, aunque yo usaba gafas desde siempre. Trescientos mil los huesitos. El resto no sirvió: entonces el total del mantenimiento de lo que la doctora pudo salvar de mi cuerpo en las doce horas que estuvo cuidándome fueron 3’500.000 pesitos.

-¡Ah, qué bueno! –Pensé yo en mi sueño con emoción. –Y eso que fueron apenas doce horas, porque el resto del mantenimiento mío lo hizo mi mamá: si la buena doctora se hizo a esa platica (Pues claro, porque ustedes saben que yo valgo mucho), ¿Cuánto le habrá tocado entonces a mamá? Y empecé a sumar, sumar, sumar: El día completo, siete millones. Y los 365 días del año… ¡Por tantos años! ¡Y qué bueno haberme muerto, que quedó tan bien mamá! ¡Qué contenta estará mi vieja, después de lo duro que fue sacarme adelante! Y yo feliz, feliz, cuando sonó el despertador y con la conciencia se me fue lo bonito que estaba sintiendo. Recordé que mamá no puede ser millonaria si yo me muero, porque la doctora me dijo que aquí no se paga ni se cobra por los órganos. Y bueno, así le pagaran a mamá: ella que me quiere tanto de todos modos no estaría contenta si yo me hubiera muerto.

Mañana más bien me acuesto con el estómago vacío. Con eso no termino soñando pendejadas. ¿No cierto mi doc?

(El cuento del 13 de mayo de 2009 enviado a cuanto miembro de la Red conozco, y a varios que no)

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Primera reflexión

Primera reflexión

Durante la primera discusión en clase abordamos varios aspectos de la relación entre la educación y las TIC en el mundo contemporáneo. De todos los aportes y reflexiones, lo que me parece más relevante es que para ampliar las condiciones de acceso a la educación a nivel global, las TIC ya no son una mera oportunidad sino el camino por el que inevitablemente transitan todas las estrategias y políticas de desarrollo. Para sustentar esta idea utilizaré tres argumentos, apoyados en las lecturas correspondientes a esta segunda semana de trabajo.

En primer lugar, al estimular el uso de nuevas tecnologías, las políticas de desarrollo económico están potenciando directamente la educación mediada por TIC. Las comunicaciones son parte estratégica del modelo económico internacional porque hacen posibles las negociaciones del mercado. Dada la eficiencia de las TIC para agilizar los procesos comunicativos, las competencias laborales asociadas con uso y apropiación de nuevas tecnologías obligan a una formación cada vez más fuerte y actualizada de los profesionales, que les garantice la consecución de empleo: este se convierte en un valor agregado de la educación virtual, que puede ser eficiente en términos económicos al aumentar la cobertura, ser adaptable a los tiempos y brindar educación de mayor calidad y diversidad, aún en áreas de difícil acceso (Haddad, 2007).

En segundo lugar, el énfasis de muchos programas de asistencia y cooperación a poblaciones vulnerables implica la toma de decisiones de calidad a distancia, en aspectos tan diversos como telemedicina, manejo de emergencias y desastres, proyectos de ingeniería, arquitectura e investigación entre otros. El impulso de la conectividad en condiciones adversas potencia el desarrollo de soluciones permanentes, que a mediano plazo pueden quedarse en la comunidad y facilitar los procesos educativos a distancia. Las experiencias son múltiples y han demostrado que cualquier elemento de conectividad puede ser utilizado creativamente con estos fines, tanto en el caso de la radio como en el de la televisión, los proyectos multimedia y el internet. Como lo demuestra Haddad, el crecimiento en el acceso para todos los casos es exponencial y representa una oportunidad para la educación propiciada por dinámicas sociales muy diversas.

Por último, hay que recordar que la educación en sí misma potencia el bienestar de las personas. En palabras de Haddad, (2007) tanto los tomadores de decisiones como la población en general reconocen al unísono que la educación es crucial para el desarrollo económico. A su vez, la educación misma se ha trasformado: la posibilidad de acceder a toda clase de información, así como las herramientas para capacitarse a través de nuevas tecnologías plantean un cambio de paradigma en la relación entre el docente y el dicente, que ya permea nuestras aulas y la manera en que nos relacionamos como seres humanos. Hemos entendido que desde siempre la educación y la comunicación humanas han estado estrechamente vinculadas a través de las tecnologías (Brunner, 2003), y que lo que sucede es que hoy los intercambios son mediados por herramientas cada vez más veloces. Ahora la sabiduría es un abanico de posibilidades no exclusivas, que se despliegan al reconocer a los demás individuos como puentes poderosos hacia la información. Es la paradoja cotidiana entre un abuelo profesor y su pequeño nieto, con una tableta conectada a Internet: ya no es tan claro quién le cuenta el cuento a quién, ¿no creen?.

Asumiendo estas realidades como parte de mi labor docente, algunas de las preguntas motivadoras para este semestre son: ¿cómo quiero asumir las nuevas condiciones que me plantean las TIC para el desarrollo de actividades pedagógicas en el área de la salud? ¿Qué riesgos debo tener en cuenta al proponer un ambiente de aprendizaje apoyado con nuevas tecnologías? ¿Cómo puedo vincularme o crear redes docentes para el constante intercambio de experiencias con TIC? y ¿Cómo se financian estos ambientes de aprendizaje? ¿Qué costos pueden llegar a tener?

Nos vemos mañana en clase.

Referencias

Brunner, J. J., & Tedesco, J. C. (2003). La educación al encuentro de las nuevas tecnologías. Las nuevas tecnologías y el futuro de la educación. IIPE, UNESCO. Buenos Aires: Septiembre Grupo Editor. Página 17. Consultado el 5 -8-14 en: https://sicuaplus.uniandes.edu.co/webapps/portal/frameset.jsp?tab_tab_group_id=_2_1&url=%2Fwebapps%2Fblackboard%2Fexecute%2Flauncher%3Ftype%3DCourse%26id%3D_46661_1%26url%3D

Haddad, W. D (2007). ICTs for Education. A Reference Handbook. Parte 2, Capítulo 5. Consultado el 5 -8-14 en: https://sicuaplus.uniandes.edu.co/webapps/portal/frameset.jsp?tab_tab_group_id=_2_1&url=%2Fwebapps%2Fblackboard%2Fexecute%2Flauncher%3Ftype%3DCourse%26id%3D_46661_1%26url%3D